ANICETO VERA IBARROLA
 

Nació en Luque el 17 de abril de 1909, hijo de don Pedro Vera y Doña Elena Ibarrola. Este Orfeo luqueño, tal vez poco conocido por sus compueblanos, pese a haber llegado en una época belicosa, quizás al aspirar en su primera bocanada de aire el efluvio musical de su bohemia ciudad natal, marcó a fuego su futuro destino de artista-maestro.

Pese a dichas dificultades, a una temprana edad, nuestro biografiado, inicia sus estudios de violín nada menos que con Vicente Maccarone, violinista y pedagogo argentino, posteriormente ingresó al Instituto Paraguayo, a cargo del citado profesor.

Más adelante, alejándose de la Revolución iniciada un año antes, fue a radicarse en 1923 en Buenos Aires, donde continuó con más ahínco sus estudios, con el respetado maestro Amadeo Bianchi. Luego ingresó al Conservatorio "León Fontava" donde culminó sus estudios académicos. Obteniendo el titulo de Profesor Superior de Violín, para iniciar sus estudios vivénciales, pragmáticos y testimoniales, de una vida plenamente dedicada a la musa, a la música.

Cierto tiempo después, volvió a Asunción, época en que cultivó la amistad del que fuera su maestro, el laureado violinista Fernando Centurión, al abandonar éste la docencia musical. don Aniceto retornó a la capital Argentina donde integró la legendaria orquesta "Manuel Ortíz Guerrero" que dirigía el recordado José Asunción Flores, de quien Vera Ibarrola era íntimo amigo.

Como decía un ex alumno suyo, Jorge Báez Roa: "Don Aniceto era un formidable obrero del espíritu, un incansable maestro, de paciencia proverbial e infinita", pues cuando detectaba el talento, las horas de clase no le bastaban y a menudo, continuaba enseñando hasta en el domicilio de su discípulo.
Otra ex alumna, María Gloria Báez, recuerda que para Vera Ibarrola, el sonido tenía que ser "cantado" y "pleno" por breve que fuera, pues la simple destreza manual, sin los valores musicales del espíritu, le parecían aberrantes.

Recuerdan quienes tuvieron el privilegio de conocerlo, que en los festivales de clausura académica, eran sus alumnos quienes siempre descollaban con luz propia, demostrando la refinada labor de su maestro, con el sello de la excelencia y rigor perfeccionista, que siempre supo inculcar a sus discípulos, sobre quienes ejercía una profunda influencia espiritual.

Tres días después del aniversario de la Virgen del Rosario, un 10 de octubre de 1977, se apaga aquella antorcha de la cultura musical, que esperamos siga alumbrando por siempre, con su recuerdo, todo encuentro presidido por las musas. Los temas más conocidos de quien en vida fuera el virtuoso primer violín de la O. S. C. A., son "Villarrica" con letra de Gumersindo Ayala Aquino, "Te amo" con letra de Augusto Roa Bastos, "No me olvides" con versos de Ernesto Báez y "Ofrenda".

Por todo esto y mucho más, la Agremiación de Poetas y de Otras Artes de Luque, han creído conveniente y necesario realizar este merecido homenaje a un luqueño poco conocido hasta hoy, quien a partir de ahora, es rescatado del injusto olvido para morar por siempre en el tibio corazón auriazul de sus coterráneos, que con este acto comienzan a amortizar la enorme deuda que tenemos con don Aniceto Vera Ibarrola.

Atrás

 


 

Powered by http://www.fortunatti.com/

Reservados todos los Derechos